Acuicultura en Venezuela

Los primeros pasitos de bebe de la empresa acuícola en Venezuela se remontan en los años 1830 cuando el General José Antonio Paéz hizo un decreto que permitía el cultivo de peces marinos en el Lago Valencia, estado Carabobo. El decreto fue el impulso para que  la industria acuícula comenzará a dar pasos largos hasta correr e introducir especies exóticas  y autóctonas adaptables al cautiverio se convirtieron en un gran comercio. Entre las especies que desde sus inicios hasta la actualidad , y si sigue así hasta el fin de los tiempos,  genera más ingresos al país es el camarón al cual se le atribuye su nacimiento desde la década de los 80.

Este artículo  principalmente queremos dedicarlo a  una empresa visionaria y pionera de la acuicultura en Venezuela  para inspirar ese sentimiento emprendedor que sabemos llevas dentro y puede que aún no hayas descubierto.

Confremarca es una planta procesadora que en el año 1986 con la ayuda de un joven visionario y soñador comenzó el camino  del cultivo, procesamiento y comercialización del camarón venezolano extraído del caribe. Con el pasar de los años, Confremarca, fue adquiriendo experiencia a tal punto de obtener el reconocimiento internacional como uno de los mayores productores de la especie, camarón litopenaus vannamei, en el caribe y sudámerica. Pero más allá de un grupo de empresas, es una familia que se preocupa, desea crecer, formarse y apostar lo mejor para el país y la industria del camarón sustentable por lo cual se encuentra en constante desarrollo de proyectos ambientales y sociales que contribuyan a una evolución sustentable tanto de la organización como la comunidad. 



En Venezuela las costas son ideales para el desarrollo de la acuicultura, los estados Zulia, Falcón, Anzoátegui, Sucre, Nueva Esparta, Miranda y Carabobo desarrollan en nivel superior la industria camaronera. En su mayoría las empresas hacen sólo una parte del proceso de cultivo o pierden una elevada suma de cultivo por cosecha, perdiendo así el control del producto final.  Es aquí donde Confremarca sale a relucir, porque el mismo hombre visionario que materializó su idea  se encargo de crear laboratorios de larvas, granjas especiales y una planta procesadora para el cultivo de la especie Litopenaus vannamei que juntas, más toda la mano de obra de la familia Confremarca, dan como resultado un producto de calidad sin fertilizantes o pesticidas lo que hace que el camarón sea 100% orgánico, como si lo estuvieras pescando directo de la playa. 

Y bueno... Confremarca, es uno de lo más significativos emprendimientos  producto de Lo que trajo El Caribe  a Venezuela.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Más que una empresa somos familia

Como todo comenzó